El dólar neozelandés se mantiene estable ante la presión del petróleo sobre la inflación y las apuestas por una subida de tipos del RBNZ

  • Se espera una moderación del IPC en el tercer trimestre, pero el encarecimiento de la energía eleva al 80 % la probabilidad de una subida de tipos del RBNZ.
  • El dólar estadounidense encuentra apoyo en el alza del petróleo y la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio.
  • Los mercados descuentan una pausa la próxima semana, aunque el presidente Warsh mantiene abiertas las próximas decisiones sobre los tipos de interés.

El NZD/USD se mantiene en terreno positivo tras registrar volatilidad y cotiza en torno a 0,5690 durante la sesión europea del miércoles. El dólar neozelandés (NZD) encuentra apoyo en la cautela del mercado ante los datos de inflación del índice de precios al consumo (IPC) de Nueva Zelanda correspondientes al tercer trimestre, cuya publicación está prevista para el jueves.

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Los economistas esperan que la inflación interanual se modere hasta el 3,8 % en el tercer trimestre, frente al 4,1 % anterior, y prevén que la inflación trimestral baje al 0,8 %, desde el 1,5 % del segundo trimestre. Sin embargo, cualquier alivio podría ser efímero, ya que se espera que el alza del petróleo acelere la inflación durante los tres últimos meses del año, lo que reforzaría los argumentos a favor de un mayor endurecimiento monetario.

En respuesta, los mercados de swaps descuentan ahora una probabilidad cercana al 80 % de que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) eleve su tipo de interés oficial al 3,00 % en la reunión de política monetaria de la próxima semana. El economista jefe del RBNZ, Paul Conway, destacó estas presiones al señalar riesgos al alza para las perspectivas del cuarto trimestre debido a los elevados precios del petróleo y a los movimientos del tipo de cambio. Aunque Conway indicó que «lo más probable es que los tipos de interés suban», recalcó que la decisión de octubre sigue «totalmente abierta».

El par NZD/USD apenas varía, mientras el dólar estadounidense (USD) se mantiene firme gracias a la demanda de activos refugio, impulsada por el alza del petróleo, que ha intensificado la preocupación por la inflación mundial. Los precios del crudo subieron mientras los operadores evaluaban señales contradictorias sobre los contactos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán. Aunque las negociaciones siguen activas, el sentimiento del mercado se vio lastrado tras las reuniones de alto nivel celebradas en Teherán entre el jefe del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, y altos dirigentes iraníes. Al abordar el estado de las conversaciones con Washington, un diplomático implicado en las negociaciones aclaró que, si bien continúan los esfuerzos para resolver el conflicto, los informes sobre un acuerdo definitivo inminente son prematuros.

Mientras tanto, los mercados financieros siguen muy de cerca el próximo paso de la Reserva Federal. Según la herramienta FedWatch de CME, los operadores descuentan actualmente una probabilidad del 85 % de que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios la próxima semana, junto con una probabilidad del 88 % de una subida en diciembre. Sin embargo, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, mantuvo una postura neutral y subrayó que no «prejuzga» las decisiones sobre los tipos de interés. Esto deja a los mercados sin una señal definitiva sobre si el banco central subirá los tipos o los mantendrá estables en su próxima reunión de política monetaria de octubre.

Bajan los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo, mientras el repunte del petróleo mantiene estables los de corto plazo

Los analistas de Deutsche Bank destacan que el movimiento de los tipos estadounidenses se concentró en el tramo largo de la curva, con «una caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años de 3,0 puntos básicos, hasta el 5,11 %, mientras que los rendimientos a 2 años (+0,4 puntos básicos) cerraron la jornada prácticamente sin cambios, al revertir el petróleo sus pérdidas». Este patrón pone de relieve que el reciente repunte del petróleo apenas ha alterado las expectativas en el tramo corto de la curva, aunque los vencimientos más largos registraron una modesta caída de sus rendimientos.

Preguntas frecuentes sobre el dólar neozelandés

El dólar neozelandés (NZD), también conocido como kiwi, es una divisa muy conocida y negociada entre los inversores. Su valor viene determinado, en términos generales, por la salud de la economía de Nueva Zelanda y la política de su banco central. No obstante, existen algunas particularidades que también pueden provocar movimientos del NZD. La evolución de la economía china suele influir en el kiwi, ya que China es el principal socio comercial de Nueva Zelanda. Las malas noticias sobre la economía china probablemente se traduzcan en menores exportaciones neozelandesas al país, lo que perjudicaría a la economía y, por tanto, a su moneda. Otro factor que influye en el NZD es el precio de los productos lácteos, ya que estos constituyen la principal exportación de Nueva Zelanda. Unos precios elevados de los lácteos aumentan los ingresos por exportaciones, lo que contribuye positivamente a la economía y, por tanto, al NZD.

El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ) tiene como objetivo alcanzar y mantener una tasa de inflación de entre el 1 % y el 3 % a medio plazo, procurando situarla cerca del punto medio del 2 %. Para ello, el banco fija un nivel adecuado de tipos de interés. Cuando la inflación es demasiado elevada, el RBNZ sube los tipos para enfriar la economía, pero esta medida también eleva los rendimientos de los bonos, lo que aumenta el atractivo de invertir en el país y, en consecuencia, impulsa al NZD. Por el contrario, unos tipos de interés más bajos tienden a debilitar al NZD. El denominado diferencial de tipos, es decir, la diferencia entre los tipos de Nueva Zelanda, actuales o previstos, y los fijados por la Reserva Federal de Estados Unidos, también puede desempeñar un papel clave en los movimientos del par NZD/USD.

La publicación de datos macroeconómicos en Nueva Zelanda es clave para evaluar el estado de la economía y puede influir en la valoración del dólar neozelandés (NZD). Una economía sólida, sustentada en un elevado crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza, favorece al NZD. Un crecimiento económico elevado atrae inversión extranjera y puede animar al Banco de la Reserva de Nueva Zelanda a subir los tipos de interés si esa fortaleza económica va acompañada de una inflación elevada. Por el contrario, si los datos económicos son débiles, es probable que el NZD se deprecie.

El dólar neozelandés (NZD) tiende a fortalecerse en periodos de mayor apetito por el riesgo, es decir, cuando los inversores consideran que los riesgos generales del mercado son bajos y se muestran optimistas sobre el crecimiento. Esto suele favorecer unas perspectivas más positivas para las materias primas y las denominadas «divisas vinculadas a las materias primas», como el kiwi. Por el contrario, el NZD tiende a debilitarse en momentos de turbulencias en los mercados o de incertidumbre económica, ya que los inversores suelen vender activos de mayor riesgo y buscar refugio en activos más estables.