
La libra esterlina (GBP) cotiza un 0,1 % al alza, en torno a 1,3395 frente al dólar estadounidense (USD), durante la sesión europea del miércoles. La divisa británica se fortalece después de que los datos del índice de precios al consumo (IPC) del Reino Unido de septiembre, superiores a lo previsto, hayan alimentado las expectativas de una postura más restrictiva del Banco de Inglaterra (BoE).

A primera hora del día, la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) informó de que el IPC general aumentó un 3,5 % interanual, por encima del 3,4 % previsto y del 3,1 % registrado en agosto. El IPC subyacente –que excluye los componentes volátiles de alimentos, energía, alcohol y tabaco– también registró un incremento más elevado, del 2,8 % interanual, frente al 2,7 % previsto y al 2,6 % de la publicación anterior.
Los analistas de Societe Generale sostienen que la trayectoria de la política monetaria a corto plazo ya está, en gran medida, predeterminada, pues «para el BoE, una subida de 25 puntos básicos del tipo de interés oficial en noviembre está asegurada». Añaden que los mercados monetarios ya descuentan un ciclo de endurecimiento más prolongado y señalan que están «descontando de forma agresiva otras tres subidas de aquí al próximo verano, hasta el 4,75 %, a menos que se estanque el progreso en materia de inflación y la economía mantenga su resiliencia hasta 2027».
De cara a las próximas jornadas, los inversores centrarán su atención en los datos de ventas minoristas del Reino Unido de septiembre y en los datos preliminares de los PMI de S&P Global de octubre, cuya publicación está prevista para el viernes.
Por su parte, el dólar estadounidense se encuentra bajo presión debido a las dudas sobre el optimismo en torno al crecimiento impulsado por la inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos y a las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) mantenga los tipos de interés sin cambios en la reunión de política monetaria de finales de este mes.

En el gráfico diario, el GBP/USD cotiza en 1,3391. El par se mantiene por encima de la media móvil exponencial (EMA) de 20 periodos, situada en 1,3303, lo que conserva el sesgo favorable a corto plazo mientras el precio prolonga su recuperación desde los mínimos recientes. El índice de fuerza relativa (RSI), en 57,5, muestra un sesgo alcista sin señalar aún condiciones de sobrecompra, lo que sugiere margen para nuevas subidas mientras el par siga apoyándose en la referencia de tendencia a corto plazo que ha recuperado.
A la baja, el soporte inicial se sitúa en la EMA de 20 días, en 1,3303, mientras que el último cierre, en 1,3391, actúa como un nivel pivote cercano ante posibles retrocesos correctivos. Al alza, el par podría iniciar un nuevo tramo ascendente si logra superar con claridad el nivel de 1,3410.
(El análisis técnico de este artículo se elaboró con la ayuda de una herramienta de IA. Más información.)
El índice de precios al consumo (IPC) del Reino Unido, publicado mensualmente por la Oficina Nacional de Estadísticas, es una medida de la inflación de los precios al consumo –el ritmo al que suben o bajan los precios de los bienes y servicios adquiridos por los hogares– elaborada conforme a normas internacionales. Es la medida de inflación utilizada para el objetivo del Gobierno. La lectura interanual compara los precios del mes de referencia con los del mismo mes del año anterior. Por lo general, una lectura elevada se considera alcista para la libra esterlina (GBP), mientras que una lectura baja se considera bajista.
Leer más.Última publicación: Mié 21 oct 2026 06:00
Frecuencia: Mensual
Dato publicado: 3,5 %
Consenso: 3,4 %
Anterior: 3,1 %
Fuente:Oficina Nacional de Estadística
El Banco de Inglaterra tiene el mandato de mantener la inflación, medida por el índice general de precios al consumidor (IPC), en torno al 2 %, de ahí la importancia de su publicación mensual. Un aumento de la inflación implica que el Banco de Inglaterra subiría los tipos de interés antes y a un ritmo más rápido, o reduciría las compras de bonos, lo que restringiría la oferta de libras esterlinas. Por el contrario, una desaceleración del ritmo de subida de los precios apunta a una política monetaria más expansiva. Un dato superior al esperado suele favorecer la apreciación de la GBP.