El índice del dólar estadounidense cae hasta cerca de 101,50 ante las apuestas por una pausa de la Fed en los tipos de interés

  • El índice del dólar estadounidense retrocede tras la caída de las viviendas iniciadas en septiembre y el descenso de las ventas pendientes de viviendas a mínimos históricos, datos que ponen de relieve la debilidad de la economía estadounidense.
  • El fuerte aumento de los precios del petróleo, impulsado por los ataques con drones en Oriente Medio y en el conflicto entre Rusia y Ucrania, podría avivar la inflación y las expectativas de subidas de tipos.
  • ING señala que los inversores cuestionan la narrativa de tipos «más altos durante más tiempo», mientras las expectativas del mercado para los plazos más largos se ajustan a la baja.
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El índice del dólar estadounidense (DXY), que mide el valor del dólar estadounidense (USD) frente a seis divisas principales, se mantiene débil por tercer día consecutivo y cotiza cerca de 101,50 durante la sesión europea del jueves.

El dólar afronta dificultades después de que los últimos datos económicos mostraran señales de debilidad en la economía estadounidense, con una caída de las viviendas iniciadas en septiembre y un descenso de las ventas pendientes de viviendas a un mínimo histórico. Según la herramienta FedWatch de CME, los operadores descuentan una probabilidad del 84 % de que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios la próxima semana, junto con una probabilidad del 90 % de una subida de tipos en diciembre. Sin embargo, persiste la incertidumbre después de que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, evitara la semana pasada ofrecer indicaciones sobre el momento o la necesidad de futuras subidas de los tipos de interés.

No obstante, el dólar estadounidense podría encontrar apoyo en el fuerte aumento de los precios del petróleo, que aviva los temores inflacionistas y refuerza las expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed). Los precios del petróleo avanzaron tras un ataque con drones contra el yacimiento petrolífero de Shaybah de Saudi Aramco que dejó dos víctimas, lo que intensificó las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y elevó la preocupación por posibles interrupciones del suministro energético. Paralelamente, Ucrania llevó a cabo esta semana ataques con drones a gran escala contra infraestructuras petroleras rusas clave, lo que pone de manifiesto la intención de Kiev de obstaculizar la ampliación de las exportaciones de diésel que Moscú planea en el marco de un reciente acuerdo entre los presidentes Trump y Putin.

Los mercados de tipos de interés reconsideran la narrativa de tipos «más altos durante más tiempo» ante el reajuste de las valoraciones en el tramo largo

Los analistas de ING destacan que se está produciendo un «cambio sutil en los mercados de tipos de interés». Señalan que, a finales del verano y especialmente en septiembre, los mayores precios de la energía habían estado estrechamente vinculados a una narrativa de «tipos más altos para siempre», lo que llevó el tipo del swap sobre índices a un día (OIS) en USD a un mes, con inicio dentro de 10 años, al «5,17 %, muy lejos de cualquier tipo neutral cercano al 3,50 %». ING considera ahora que esas opiniones están «cambiando», y el reciente reajuste de las valoraciones en el tramo largo sugiere que los inversores comienzan a cuestionar la vigencia de aquella postura de tipos más altos durante más tiempo.

Preguntas frecuentes sobre el dólar estadounidense

El dólar estadounidense (USD) es la moneda oficial de los Estados Unidos de América y la moneda «de facto» de un número considerable de otros países, donde circula junto con los billetes locales. Es la divisa más negociada del mundo y representa más del 88 % del volumen mundial de operaciones en el mercado de divisas, equivalente a una media de 6,6 billones de dólares en transacciones diarias, según datos de 2022. Tras la Segunda Guerra Mundial, el USD sustituyó a la libra esterlina como moneda de reserva mundial. Durante la mayor parte de su historia, el dólar estadounidense estuvo respaldado por el oro, hasta el Acuerdo de Bretton Woods de 1971, cuando se abandonó el patrón oro.

El factor individual que más influye en el valor del dólar estadounidense es la política monetaria, que determina la Reserva Federal (Fed). La Fed tiene un doble mandato: lograr la estabilidad de precios (controlar la inflación) y promover el pleno empleo. Su principal herramienta para alcanzar estos dos objetivos es ajustar los tipos de interés. Cuando los precios suben demasiado rápido y la inflación supera el objetivo del 2 % de la Fed, esta sube los tipos, lo que favorece el valor del USD. Cuando la inflación cae por debajo del 2 % o la tasa de desempleo es demasiado alta, la Fed puede reducir los tipos de interés, lo que presiona a la baja al dólar.

En situaciones extremas, la Reserva Federal también puede imprimir más dólares y aplicar una expansión cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés). La QE es el proceso mediante el cual la Fed incrementa sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero bloqueado. Se trata de una medida de política monetaria no convencional que se utiliza cuando el crédito se ha agotado porque los bancos no están dispuestos a prestarse dinero entre sí por temor al impago de la contraparte. Es un último recurso cuando es poco probable que una simple bajada de los tipos de interés logre el resultado necesario. Fue la herramienta elegida por la Fed para combatir la contracción del crédito que se produjo durante la gran crisis financiera de 2008. Consiste en que la Fed imprime más dólares y los utiliza para comprar bonos del Gobierno estadounidense, principalmente a entidades financieras. La QE suele debilitar el dólar estadounidense.

El endurecimiento cuantitativo (QT, por sus siglas en inglés) es el proceso inverso, por el cual la Reserva Federal deja de comprar bonos a las entidades financieras y no reinvierte en nuevas compras el principal de los bonos de su cartera que van venciendo. Suele ser favorable para el dólar estadounidense.